Tanatología de los muertos vivientes: docencia creativa en la asignatura de Veterinaria Legal y Deontología.

  • Manuel Zumbado Peña Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
  • Octavio Pérez Luzardo Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
  • Luis Alberto Henriquez Hernandez Universidad de Las Palmas de Gran Canaria https://orcid.org/0000-0003-3237-0316
Palabras clave: Aprendizaje creativo, Estudios forenses, Motivación del estudiante, Relato corto, Literatura y ciencia

Resumen

Introducción La llegada a las aulas de estudiantes pertenecientes a la generación conocida como Millennials supone un reto docente que hay que afrontar con nuevas herramientas de aprendizaje. Se trata de una generación de nativos digitales que aprende de forma diferente (Howe y Strauss, 2007), lo que requiere de una actualización constante del profesorado. En todo caso, la motivación del estudiante es un elemento común a todos los procesos de aprendizaje de cualquier generación (Ericksen, 1978), y sobre este elemento hemos diseñado la presente estrategia docente. Métodos En el contexto del tema “Veterinaria Legal Médico-Forense”, que incluye en su contenido la adquisición de competencias relacionadas con la tanatología, se diseña un cuestionario destinado a evaluar los conocimientos del alumno sobre el tema, aplicando el contenido de la materia a lo relatado en un texto de ficción de producción propia que tiene a los muertos vivientes como protagonistas. El relato se titula “El mundo que viene” y está publicado en el libro “Por un puñado de zombis más” (2016, Colectivo Grafito). Un total de ocho preguntas confeccionan el cuestionario que se evalúa de la siguiente forma: 0 puntos si se aciertan cuatro o menos cuestiones, 0.1 puntos si se responde correctamente a cinco o seis preguntas y 0.25 puntos si contesta adecuadamente a siete u ocho de ellas. Los alumnos deben leer el relato con antelación —lo tienen disponible días antes de la actividad— y resuelven las preguntas individualmente en clase. Resultados y Discusión La actividad se ha llevado a cabo en los cursos académicos 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019, donde han estado matriculados un total de 211 alumnos. De ellos, han realizado la actividad 177 estudiantes (76.6, 77.8 y 96.0% respectivamente para cada uno de los tres cursos académicos). De los alumnos que realizaron la prueba, 4.5% no puntuaron la actividad (n = 8), 21.5% sumaron 0.1 puntos (n = 38) y 74.0% consiguieron la máxima puntuación (n = 131). Por cursos, el 2016/2017 fue el que mayor porcentaje de máximas calificaciones obtuvo (98.0%), seguido por el curso 2018/2019 (75.0%) y el 2017/2018 (51.8%). El curso académico 2017/2018 se muestra como el peor de los tres, con un 10.7 y 37.5% de alumnos calificados con 0 y 0.1 puntos, respectivamente, porcentajes muy superiores a los obtenidos en los otros cursos considerados. Aunque estas diferencias pueden ser atribuibles a la idiosincrasia propia de los alumnos que conforman cada grupo, es posible que el entrenamiento en la dinámica de la actividad se haya ido mejorando con el paso del tiempo, siendo más benevolente en inicio y más objetivo en cursos posteriores, una vez vista la aceptación por parte del alumnado. Conclusiones El porcentaje de participación y los ratios de éxito sugieren que la actividad es bien recibida por los alumnos, contribuyendo a fijar contenidos específicos de la materia trabajada.
Publicado
2019-06-14