¿En qué piensan mientras aprenden? Una antología del disparate de sus respuestas

  • Marcos Pérez López Profesor titular
  • Francisco Soler Rodríguez
  • David Hernández Moreno
  • Ana Lourdes Oropesa Jiménez
  • María Prado Míguez Santiyán
Palabras clave: disparate, pregunta, deontología, toxicología, aprendizaje

Resumen

Introducción ¿Quién no recuerda aquellos libros que tanto nos hacían reír con las ocurrencias de unos aventajados alumnos que, despreocupados por el saber, respondían de forma rápida y (espero) que irreflexiva a las más cuestiones propuestas por el docente?.  Pero superados esos momentos jocosos, cuando las risas cesan y la reflexión se impone, la preocupación nos inunda, …y no pocas veces la tristeza. Más aún al pensar que, a lo mejor ahora, en nuestro siglo XXI, estos errores y desatinos son, si cabe, mayores en número y calidad. Métodos Tanto en la asignatura de “Ética, Legislación y Peritación Veterinaria” (impartida en el segundo curso del grado) como en la de “Toxicología Clínica y Medioambiental” (tercer curso), los docentes implicados hemos decidido realizar, de forma aleatoria, unas pequeñas pruebas escritas, al finalizar la clase expositiva, centradas no sólo en el tema explicado ese día en particular, sino también en las inmediatamente anteriores. El fin último es evaluar el grado de comprensión de los conceptos aportados, y la capacidad de integración con otros conceptos recientes. Los cuestionarios (compuestos por 2 breves preguntas) son individuales, y antes de iniciarlos el alumno debe cerrar sus apuntes, desarrollando la actividad en silencio (disponen de 5 minutos para ello). Resultados y Discusión Los resultados son sorprendentes. Ceñidos al aspecto más académico y serio, es agradable ver cómo, en general, los conceptos explicados en la hora de clase coincidente con la prueba suelen estar bien asimilados. Los alumnos son capaces de recordar que el metaldehído es un molusquicida que deseca al caracol expuesto, o que la rabia, la brucelosis y la tuberculosis son importantes zoonosis. Pero cuando vamos algo más atrás en el tiempo… las cosas se complican. Siempre desde la jocosidad, los docentes solemos aceptar con buen talante esas respuestas “curiosas”, obtenidas en los últimos años. La ecuanimidad es definida como la “igualdad de salarios entre los peritos de un mismo caso”, la distanasia es “un grupo social de personas con grandes cargos”, y la maceración como método eutanásico “es empleada en todos los mamíferos”. Pero tras la risa inicial, estas respuestas nos hacen reflexionar sobre qué es lo que falla en el proceso de aprendizaje, cuando conceptos sumamente sencillos, son tergiversados o simplemente “olvidados”, considerando que “no les serán útiles en absoluto en su futuro profesional” (respuesta literal de un alumno del curso 2017-18). Conclusiones Como docentes, esta actividad que inicialmente se propuso como una sencilla forma de “control” de asistencia, se ha ido convirtiendo en una evidencia a veces traumática de la realidad, donde se detectan no solo los errores docentes sino también las ausencias (y por qué no decirlo, las faltas de interés) de nuestro alumnado. Nuestra respuesta, frente a ello, es reforzar ciertas debilidades formativas, aumentar la focalización en conceptos verdaderamente relevantes, y motivar, de verdad, el aprendizaje real, no la mera asistencia a unas clases expositivas que, a la vista de los resultados, no son todo lo eficaces que deberían. En ese proceso estamos.
Publicado
2019-06-15